domingo, 14 de febrero de 2010

· Cita en rojo: ms. john soda


Cortinas y mantel a cuadros rojos y blancos, vestido rojo, menú: sopa de tomate, carne roja, vino tinto y sandía de postre. Por último coloco dos velas rojas en la mesa y... llaman a la puerta.

¡¡¡Oh no!!! ¡Flores no! ¡Soy alérgica a las flores! (Las tiro con desgana).


Empezamos nuestra cena íntima comiendo compulsivamente la sopa de tomate, aderezándola con cantidades ingentes de tabasco con aquel rojo chillón, poniéndome cada vez más agresiva (no hay atracción, lo sé). Y pasó lo que tenía que pasar: al brindar con el tinto se rompieron las copas y mi invitado se hizo un pequeño corte en el dedo; al verse la sangre color rojo se desmayó.

 ¡¡¡No sé qué hacer!!!

Consulto los pasos a seguir de mi libreta para estas ocasiones y ¡Ya está! Le doy una aspirina y listo. Pero...¿Dónde están las aspirinas? En el armario del cuarto de baño. Pero … ¿Cuál es?

¡¡¡No lo sé!!!

Cojo todas a ver si acierto con alguna y, allí tumbado en el suelo bocarriba, empiezo a meterle en la boca todas las pastillas que he encontrado... alguna servirá. Pero al cabo de un minuto se despierta y se enzarza con todo lo que hay en la habitación (puede que tenga algo que ver lo que le he dado). Por último se larga sin más, dejándome con las patas colgando.


Un consejo: si quieres que el Día de San Valentín sea mejor que el mío y sin histerismos, olvídate del rojo. Decántate, por ejemplo, por el color verde: mantel a cuadros verdes, vestido verde, cortinas verdes, menú verde consistente en lechuga y aceitunas, brinda con bebida de apio y cambia la sandía por una pera.

Eso sí, sin flores... por si acaso.
+ Despliega VIDEO para verlo:




Enlaces:
-http://www.msjohnsoda.de/
-http://www.myspace.com/msjohnsoda

· Zapatos de charol



Me aferro a la vida con zapatos de charol. Con ellos relumbra mi entorno y brilla con frenesí mi caminar. Ando con cuidado para que no se estropeen, y las manchas que se puedan formar deterioren mi destino.

Con zapatos de charol bailo para tener nuevas aventuras, nuevos dominios del lenguaje con mi medio. También ando de puntillas, para acallar lo que a nadie le importa, lo que puedan obviar sin decir nada de mí.

No sé si llaman la atención. Lo que sé es que mi vida atiende al movimiento pausado de mis pies, que llevan su preciosa y cómoda coraza, que hace fácil mi caminar.

domingo, 7 de febrero de 2010

· Poulenc: Dialogos de Carmelitas

Francis Poulenc (París 1899- París 1963) compuso esta ópera en tres actos sobre un libreto de Emmet Lavery basado en un drama homónimo de Georges Bernanos, inspirado a su vez en una novela de Gertrud von Le Fort titulada "La última en el cadalso".

La primera representación tuvo lugar el 26 de enero de 1957 en el Teatro Alla Scala de Milán.
-Argumento: "La ópera está basada en los trágicos sucesos que involucraron a una comunidad de monjas carmelitas de la ciudad de Compiegne durante la Revolución francesa. El régimen del terror de Robespierre no sólo prohibió los oficios de esta comunidad en su convento sino que persiguió a sus religiosas, las encarceló y finalmente las llevó a la guillotina el 17 de julio de 1794. Estas 16 monjas mártires fueron beatificadas en 1906 por el Papa Pío X." (Fuente WP)
-Todos los personajes de la ópera son históricos, excepto la protagonista, que actúa como autobiografía del compositor.

"Musicalmente no es una ópera historicista sobre la Revolución francesa, eso es sólo el fondo. A Poulenc le interesa el aspecto psicológico de los personajes. La esencia de 'Diálogos de carmelitas' es la transmisión de la fe y las creencias".(López Cobos en la dirección del estreno en Madrid 2006).

Tanto Poulenc como Messiaen, con sus “aspectos maravillosos de la fe”, demuestran que más allá del papel de mecenazgo que ha tenido la iglesia al promover a lo largo de los siglos la realización de obras religiosas (en muchos casos obras maestras), existe la convicción intima del músico que toma lo religioso como motor de creación artística.Todo ésto, sin ser óbice para la experimentación y el acercamiento a otras culturas, incluso las más “exóticas” (Indonesia y Japón en el caso de Olivier Messiaen).

Cuadro Cuarto
Preludio
Plaza de la Revolución.
(Las carmelitas bajan de la carreta. Ayudan a
bajar a la anciana madre Juana; Constanza, en
último lugar, salta casi con alegría; entonces
las carmelitas, la priora en primer lugar, se
encaminan al cadalso cantando. En primera
fila de la multitud compacta, cubierto con un
gorro frigio, se ve al sacerdote, que murmura
la absolución, hace una furtiva señal de la cruz
y desaparece rápidamente)


EL POPULACHO
¡Oh! ¡Oh!


(La priora sube la primera al cadalso. A medida
que las monjas desaparecen, una a una, el coro
se hace más tenue)


PRIORA, MADRE JUANA, SOR MATILDE,
CONSTANZA, CARMELITAS
Salve Regina, Mater misericordiae, vita dulcedo
et spes nostra, salve, et spes nostra, salve. Salve
Regina. Mater misericordiae, vita dulcedo et spes
nostra, salve. Salve Regina, Mater misericordiae,
vita dulcedo et spes nostra, salve. Ad te clamamus
exsules filii Hevae; ad te suspiramus gementes et
flentes. Ad te suspiramus gementes et flentes in
hac lacrimarum, lacrimarum valle. Eia ergo
Advocata nostra, illos tuos misericordes oculos
ad nos converte. Et Jesum benedictum fructum
ventris tui nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria, o dulcis
Virgo Maria.


(Constanza, la última de las carmelitas, sube
al cadalso. Blanca, cuyo rostro no muestra ni
asomo de miedo, se abre paso entre la gente
con la que se mezclaba)


CONSTANZA
O clemens…


(Constanza la ve y su rostro se ilumina de dicha.
Se detiene un instante. Reemprende la marcha
hacia el cadalso y sonríe a Blanca dulcemente)


O pia, o dulcis Virgo Ma...


(Increiblemente tranquila, Blanca surge de entre
la estupefacta multitud y sube al suplicio)


BLANCA
Deo Patri sit Gloria
Et Filio qui a mortuis
Surrexit ac Paraclito
In saeculorum saecula.
In saeculorum...


(El populacho se dispersa lentamente)
· Entrada dedicada a José Manuel G.

sábado, 6 de febrero de 2010

· Ya se alargan los días


Ya se alargan los días como el eco del silbido de una suave cantinela. La luz no tiene prisa en desaparecer tras las tibias tardes de invierno. Conozco esta sensación y cuando se repite año tras año le doy la bienvenida como quien recibe a un pariente venido de lejos. Los aires que rolan haciendo girar a la veleta del tejadillo dirigen la flecha hacia el sol para anunciarnos el nacimiento de la primavera.

jueves, 4 de febrero de 2010

· Loquat: Big Key, Little Door

El último vídeo hasta la fecha que sepamos de una de nuestras bandas favoritas:
Loquat Big Key, Little Door from Jack Birmingham


Ésta reseña apareció en el "Diario de un Naufragio".
~ Pagina oficial de Loquat.
~ MySpace Loquat.

domingo, 31 de enero de 2010

· Literatura y Jazz

"El Perseguidor” (1959) es un relato o Cronopio como él los llamaba, en el que Julio Cortazar inicia una nueva forma de narrar, donde cuestiona de forma clara y renovada el lenguaje establecido (en literatura), y que le llevará más tarde como consecuencia a escribir “Rayuela”.

En él cuenta la última época de la vida del saxofonista Johnny Carter, neurótico, drogadicto y bohemio, que es en realidad una fabulación sobre el músico y pionero del Bebop, Charlie Parker, y su relación con el crítico de Jazz Bruno. Él será la figura desde cuyo prisma se narran los acontecimientos, su relación de admiración, perplejidad y frustración para con el músico,  la obligación de ayudar y favorecer sus precarias  circunstancias con el distanciamiento de seguridad pertinente, y que estaría encarnada por Cortazar:
"Todo crítico, ay, es el triste final de algo que empezó como sabor, como delicia de morder y mascar", piensa Bruno, quien, entre el perfil humano y el jazz, descubre que "uno es una pobre porquería al lado de un tipo como Johnny Carter". Bruno, que ha escrito un libro que es -lo reconoce Johnny- "como lo que toca Satchmo(1), tan limpio, tan puro".
(1) Louis Armstrong también conocido como Satchmo.

La literatura de Cortazar es la de un espíritu libre cuya máxima es:“…la única regla del juego es que no hay regla para que siga habiendo juego, que está prohibido prohibir, que la enemiga insistente de la literatura y de la vida es la solemnidad..."

Algunos fragmentos significativos de "El Perseguidor":
[…]Lo sigo a la calle, erramos unos metros hasta que en una calleja nos interpela un gato blanco y Johnny se queda largo tiempo acariciándolo. Bueno, ya es bastante; en la plaza Saint-Michel encontraré un taxi para llevarlo al hotel e irme a casa. Después de todo no ha sido tan terrible; por un momento temí que Johnny hubiese elaborado una especie de antiteoría del libro, y que la probara conmigo antes de soltarla por ahí a todo trapo. Pobre Johnny acariciando un gato blanco. En el fondo lo único que ha dicho es que nadie sabe nada de nadie, y no es una novedad. Toda biografía da eso por supuesto y sigue adelante, qué diablos. Vamos, Johnny, vamos a casa que es tarde.

-No creas que solamente es eso -dice Johnny, enderezándose de golpe como si supiera lo que estoy pensando-. Está Dios, querido. Ahí sí que no has pegado una.
-Vamos, Johnny, vamos a casa que es tarde.
-Está lo que tú y los que como mi compañero Bruno llaman Dios. El tubo de dentífrico por la mañana, a eso le llaman Dios. El tacho de basura, a eso le llaman Dios. El miedo a reventar, a eso le llaman Dios. Y has tenido la desvergüenza de mezclarme con esa porquería, has escrito que mi infancia, y mi familia, y no sé qué herencias ancestrales... Un montón de huevos podridos y tú cacareando en el medio, muy contento con tu Dios. No quiero tu Dios, no ha sido nunca el mío.
-Lo único que he dicho es que la música negra...
-No quiero tu Dios -repite Johnny-. ¿Por qué me lo has hecho aceptar en tu libro? Yo no sé si hay Dios, yo toco mi música, yo hago mi Dios, no necesito de tus inventos, déjaselos a Mahalia Jackson y al Papa, y ahora mismo vas a sacar esa parte de tu libro.
-Si insistes -digo por decir algo-. En la segunda edición.
-Estoy tan solo como este gato, y mucho más solo porque lo sé y él no. Condenado, me está plantando las uñas en la mano. Bruno, el jazz no es solamente música, yo no soy solamente Johnny Cárter.
-Justamente es lo que quería decir cuando escribí que a veces tú tocas como...
-Como si me lloviera en el culo -dice Johnny, y es la primera vez en la noche que lo siento enfurecerse-. No se puede decir nada, inmediatamente lo traduces a tu sucio idioma. Si cuando yo toco tú ves a los ángeles, no es culpa mía. Si los otros abren la boca y dicen que he alcanzado la perfección, no es culpa mía. Y esto es lo peor, lo que verdaderamente te has olvidado de decir en tu libro, Bruno, y es que yo no valgo nada, que lo que toco y lo que la gente me aplaude no vale nada, realmente no vale nada.[…]

 

[…]Sí, a veces la puerta ha empezado a abrirse... Mira las dos pajas, se han encontrado, están bailando una frente a la otra... Es bonito, eh... Ha empezado a abrirse... El tiempo... yo te he dicho, me parece, que eso del tiempo... Bruno, toda mi vida he buscado en mi música que esa puerta se abriera al fin. Una nada, una rajita... Me acuerdo en Nueva York, una noche. Un vestido rojo. Sí, rojo, y le quedaba precioso. Bueno, una noche estábamos con Miles y Hall... llevábamos yo creo que una hora dándole a lo mismo, solos, tan felices... Miles tocó algo tan hermoso que casi me tira de la silla, y entonces me largué, cerré los ojos, volaba. Bruno, te juro que volaba... Me oía como si desde un sitio lejanísimo pero dentro de mí mismo, al lado de mí mismo, alguien estuviera de pie... No exactamente alguien... Mira la botella, es increíble cómo cabecea... No era alguien, uno busca comparaciones. Era la seguridad, el encuentro, como en algunos sueños, ¿no te parece?, cuando todo está resuelto, Lan y las chicas te esperan con un pavo al horno, en el auto no atrapas ninguna luz roja, todo va dulce como una bola de billar. Y lo que había a mi lado era como yo mismo pero sin ocupar ningún sitio, sin estar en Nueva York, y sobre todo sin tiempo, sin que después... sin que hubiera después... Por un rato no hubo más que siempre... Y yo no sabía que era mentira, que eso ocurría porque estaba perdido en la música, y que apenas acabara de tocar, porque al fin y al cabo alguna vez tenía que dejar que el pobre Hall se quitara las ganas en el piano, en ese mismo instante me caería de cabeza en mí mismo...
Llora dulcemente, se frota los ojos con sus manos sucias. Yo ya no sé qué hacer, es tan tarde, del río sube la humedad, nos vamos a resfriar los dos. […]

 

[…]Lo llevo poco a poco hacia la plaza. Por suerte hay un taxi en la esquina.
-Sobre todo no acepto a tu Dios -murmura Johnny-. No me vengas con eso, no lo permito. Y si realmente está del otro lado de la puerta, maldito si me importa. No tiene ningún mérito pasar al otro lado porque él te abra la puerta. Desfondarla a patadas, eso sí. Romperla a puñetazos, eyacular contra la puerta, mear un día entero contra la puerta. Aquella vez en Nueva York yo creo que abrí la puerta con mi música, hasta que tuve que parar y entonces el maldito me la cerró en la cara nada más que porque no he rezado nunca, porque no le voy a rezar nunca, porque no quiero saber nada con ese portero de librea, ese abridor de puertas a cambio de una propina, ese...
Pobre Johnny, después se queja de que uno no ponga esas cosas en un libro. Las tres de la madrugada, madre mía. […]

·Aquí teneis el relato completo.
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· Selección especial de la música de Charlie Parker:

sábado, 30 de enero de 2010

· Cuánto te quiero



La torpeza de contarte lo que siento es tan evidente...Ignoro la suma exacta para decirte cuánto te quiero. No oculto mi pensamiento hacia ti, aunque se haga pequeño ante la enormidad de nuestra complicidad. Basta con mirarnos para saber qué decirnos, sin mencionar una sola palabra. Con un gesto expresamos una sensibilidad especial sabiendo que, si las palabras no salen, hay otras maneras de mostrar nuestra ilusión.
Si nos apetece hablar no se rompe el hielo, se funde lentamente, sin brusquedades, sin agotar el tiempo. Ocurre el silencio según la pauta que nos marca el corazón, que aun teniendo cabida para muchas palabras, te digo desde lo más profundo que el mío es tuyo y siento que el tuyo mío.